Darwin

Preguntas frecuentes

Entender

Darwin le da memoria de costos a su empresa.

La lógica con la que su empresa presupuesta cada trabajo (los rendimientos, las cuadrillas, los desperdicios, los supuestos) se guarda una vez, como módulos que se reutilizan. Los precios viven aparte y se mantienen al día sin tocar esa lógica. Cada presupuesto se revisa y se aprueba formalmente, y el presupuesto aprobado se vuelve la línea base contra la que se controla el costo real de la obra.

Cada obra le enseña a la siguiente. Por eso se llama Darwin.

Amamos Excel. Solo dejamos de pedirle que fuera nuestra memoria.

En una hoja de cálculo, la lógica y los precios viven en la misma celda. Actualizar el mercado significa editar el conocimiento a mano, con cuidado, esperando que nada se rompa. Y cuando el presupuestista con más experiencia se va, se va con su archivo.

En Darwin la lógica de costos se guarda una vez y los precios viven aparte. El mercado cambia sin tocar la forma en que su empresa construye.

No.

Darwin trabaja con cantidades ingresadas a mano, medidas sobre plano en PDF o importadas desde un modelo IFC. Si tiene modelo, Darwin lo lee y acelera la toma de cantidades. Si no lo tiene, no pierde nada.

En los tres casos, la interpretación, el alcance y la aceptación de las cantidades quedan en manos del presupuestista.

Encajar

La obra es distinta. La forma en que su empresa construye un metro cúbico de concreto, no.

Los rendimientos, las cuadrillas, los desperdicios y los supuestos se repiten obra tras obra. Eso es lo que Darwin guarda. Las cantidades, el cliente, el plazo y las condiciones cambian en cada proyecto, y ahí es donde entra su criterio. Un módulo se ajusta al proyecto sin perder lo que la empresa ya había aprendido.

Sí, y usted decide cuánto se ve.

Cada propuesta define su nivel de detalle: solo el total, por capítulo, por partida, o el respaldo completo con el análisis de precios unitarios desglosado. Lo que el cliente recibe queda registrado tal como se entregó, aunque el presupuesto interno siga cambiando después.

Darwin está hecho para equipos que presupuestan obra comercial e industrial de forma recurrente. No hace falta un departamento grande. Hace falta que la empresa presupueste trabajos parecidos más de una vez.

Si cada obra que hace es única y no se repite nada, Darwin le va a servir poco. Se lo decimos de frente.

Empezar

No. Se empieza con un proyecto.

Cargar el catálogo completo antes de ver valor es la forma más segura de nunca empezar. Lo normal es tomar un presupuesto que ya hizo, convertir en módulos las partidas que más repite, y armar el siguiente desde ahí. La memoria de la empresa se construye obra por obra.

Sí. Los reportes de presupuesto, materiales y mano de obra salen a Excel y a PDF.

Lo que sale de Darwin sirve para entregar, comparar y trabajar con quien todavía prefiere la hoja de cálculo.

Confiar

Nada, hasta que usted lo decida.

Un presupuesto entregado queda como estaba el día que se entregó. Cuando quiera ver ese mismo trabajo con precios de hoy, aplica otra lista de precios y Darwin lo vuelve a costear en segundos, al lado del original, que queda intacto.

Su lógica no cambió. El mercado sí. Darwin sabe la diferencia.

No. Los números los calcula Darwin con la lógica que su empresa definió, y siempre puede ver de dónde salió cada uno.

La inteligencia artificial en Darwin propone y explica: sugiere la composición de un módulo, redacta el alcance de una propuesta, señala dónde la realidad se alejó de lo estimado. Una persona revisa y acepta. Ninguna cifra financiera sale de un modelo de lenguaje.

Suya.

Cada empresa trabaja en su propia instancia, con su propio catálogo, sus precios y su historial. Sus precios y sus rendimientos no se comparten con otras empresas ni se usan para entrenar modelos.

Empezar a trabajar juntos

Trabajamos con pocos equipos a la vez, de cerca, con el fundador en la sala.

Escríbanos y conversamos sobre cómo presupuesta su empresa hoy, antes de mostrarle nada.